El caso de Novo Banco, un nuevo capítulo del camino hacia la crisis financiera en Europa


 

Tras la quiebra del Banco Espíritu Santo, que fue el primer banco de Portugal, su sucesor “bueno” sigue en problemas.

Después de sostener durante meses que la entidad era totalmente sólida, contra todas las sospechas y evidencias que salían a la luz, y con el apoyo explicito del Banco Central de Portugal y del Ministerio de Finanzas que literalmente hasta el último día aseguraron que la entidad era sólida.

La noche del 17 de julio de 2014 se produjo el colapso. El holding Espíritu Santo Internacional (ESI) que poseía entre sus activos, el 25% del Banco Espíritu Santo se declaró en quiebra. La declaración de bancarrota se hizo un viernes por la noche, en medio del verano europeo, cuando habían cerrado los mercados financieros, para contener un gran hundimiento de los mercados financieros. El holding solicitó a un tribunal de Luxemburgo una “gestión controlada”, lo que en otros países es conocido como “concurso de acreedores”, en otras palabras declaró que no podía pagar sus obligaciones, después sobrevendría la quiebra del banco.

Al quebrar se demostraron numerosas malas prácticas de la institución bancaria, las empresas del holding ESI eran deudoras de más de mil millones de Euros al Banco Espíritu Santo. En su caída el holding arrastró al Banco. Los dos principales propietarios del Banco eran el Holding Espíritu Santo con el 25% de los títulos, (antes de la quiebra aún tenía el 20%), junto con el Crédit Agricole y tenían un paquete de cerca del 50.8% de las acciones. Pero las malas prácticas bancarias no se limitaban a créditos de dudoso pago a empresas relacionadas, peor aún el banco apareció implicado en casos criminales, como el masivo lavado de dinero en la llamada “Operación Monte Blanco” (más de 3.000 mi­llones de eu­ros), además fue acusado de trá­fico de in­fluen­cias, de cobro ilí­cito de co­mi­sio­nes, de la­vado de di­nero, de eva­sión fiscal y de otras formas de co­rrup­ción. El BES era el principal banco privado de Portugal. El grupo bancario tenía presencia en 23 países de cuatro continentes, lo que lo convertía en el más internacionalizado de los bancos portugueses.

La solución intentada, fue separar los activos “buenos” de los “tóxicos”, se inyectaron recursos públicos frescos por 4.900 millones de Euros. En agosto de 2014 con los activos buenos nació el Novo Banco que cerró su primer balance con una pérdida de 980 millones de Euros. Las pérdidas se atribuyen al impago de créditos que venían del Banco Espíritu Santo que se creyeron buenos pero no lo eran, porque el resultado operacional[1] del banco arrojó utilidades por 118 millones de Euros.

Así pues, el Novo Banco sigue intoxicado por los malos créditos heredados de su antecesor, muchos de ellos colocados con empresas del entorno del Banco espíritu Santo.

En este escenario en noviembre de 2015 fracasó un segundo intento del Banco de Portugal de vender y privatizar el Novo Banco, la subasta se suspendió porque las ofertas no llegaron a 2 mil millones de Euros. Además el test de estrés del Banco Central Europeo mostró que el banco necesitaba 1.400 millones de aumento de capital para enfrentar un escenario adverso.

El primer “bail-in” de inversores bancarios.

Argumentando que el país no está en condiciones de seguir aumentando el déficit, y de acuerdo con las nuevas reglas del Banco Central Europeo el gobernador del Banco de Portugal, decidió librar de una carga de deuda impagable al Novo Banco, traspasando 5 emisiones de deuda al Banco Espíritu Santo, que ahora es el banco que agrupa los créditos tóxicos, en otras palabras procedió al borrón de estos bonos de deuda. Fue una decisión del Banco Central Europeo a través del Banco de Portugal, que aplica por primera vez una política desesperada de expropiación de inversionistas.

Las cinco emisiones de obligaciones seleccionadas eran deudas de obligaciones senior por 1.800 millones de Euros. Los bonos senior[2] (deuda ordinaria) son las más seguras y protegidas, de manera que la decisión despertó una ola de indignación, protestas y litigios de parte de los inversionistas. En Portugal se llevó a cabo el primer “bail-in” de deuda ordinaria. La decisión adoptada habla de la gravedad de la situación financiera en Portugal y en Europa.

Después de la decisión estos bonos se desplomaron cerca de 90% de su valor en el mercado financiero previo al anuncio. Las obligaciones estaban pagando intereses por el 9%, lo que es considerado fuera de todo rango pues otros bancos europeos en problemas pagan menos de la decima parte de intereses, dicho en otros términos se trataba de una inversión de inversión de capital claramente especulativa.

Las agencias de calificación venían advirtiendo la difícil situación hace tiempo. Si una obligación paga tanto interés, es porque implícitamente hay mucho riesgo, y los inversionistas hacen una inversión especulativa aceptando el alto riesgo.

De esta manera se mejoró la posibilidad de privatizar el Novo Banco, pero al mismo tiempo se abrieron litigios con los propietarios de las obligaciones. Se han llegaron a acuerdos con ellos para pagarles 600 millones de Euros, pero un año y medio después todavía no está claro quién pagará. Ni el Banco Espíritu Santo que es insolvente, ni el Novo Banco pueden hacerse cargo.[3] “El problema es que, tras el rescate, la entidad buena no era lo suficientemente buena como para cumplir las exigencias mínimas del BCE, en otras palabras: necesitaba aumentar capital o deshacerse de activos. La decisión que adoptó el Banco de Portugal ha sido la de pasar unas series de bonos de Novo Banco al banco malo, para así mejorar su capital y alcanzar el nivel del 13% de capital de primera calidad (fully loadedCET1). De este modo, el Banco de Portugal hace efectivo el primer bail-in en una entidad a bonistas senior, esto es, la deuda ordinaria, que está más protegida que la deuda junior por la regulación.”[4]

El Banco Central Europeo (BCE) y todos los bancos centrales nacionales del Eurosistema llevan más de un año declarando que con su nueva regulación ya no será necesario que los ciudadanos tengan que volver a pagar los rescates del sector bancario.

Tras la crisis bancaria global de 2008, la mayoría de los bancos en problemas fueron salvados con fondos públicos, al tiempo que se impusieron duras políticas de austeridad que tuvieron carácter recesivo que afectaron el empleo y el gasto social. Pero el Banco Central Europeo y los otros bancos centrales (el Eurosistema) han declarado que no serán necesarios nuevos rescates fiscales, con la nueva regulación que han establecido. Las medidas adoptadas son muchas. “Las herramientas que ha puesto en marcha son numerosas: más requisitos de capital, imposición de un estricto control de la gobernanza de las entidades, los nuevos activos con capacidad de absorción de pérdidas, los planes de recuperación y liquidación, el futuro Fondo Único de Resolución…”[5]. Pero es dudoso que las nuevas reglas puedan impedir la aparición de una nueva crisis sistémica.

La cuestión es que si se repite una situación de quiebras de bancos, en algunos casos simplemente su deuda es demasiado grande, superando incluso el PIB de los países europeos hasta en varias veces como es el caso del Deutsche Bank. En otros casos la carga sería demasiado pesada y agravaría la situación difícil en muchos países.

En enero de 2016, tuvo lugar un cambio de reglas del juego del Banco Central Europeo. Las inversiones en bonos de deuda ahora son consideradas parte del capital ampliado, y por lo tanto tendrán que hacerse cargo de las pérdidas. Así han pasado de ser los inversores más seguros a estar entre las inversiones más riesgosas.[6]

Por Patricio Guzmán S.

[1] El resultado operacional está constituido por el agregado de aquellas partidas relativas a la operación del negocio y que incluye los ingresos y costos de explotación y los gastos de administración y ventas. http://www.eco-finanzas.com/
[2] Clases de Bonos. Entre los diferentes tipos de bonos los bonos senior son los más seguros, están garantizados por el patrimonio de la propia sociedad. En algunos casos veremos garantías adicionales, como pueden ser avales, garantías explícitas o incluso compañías de seguros especializadas en riesgos empresariales, para diluir o aminorar la prima  que normalmente deberían pagar.   http://ciberconta.unizar.es/bolsa/bonos07.htm
[3] El País. 24 de febrero de 2016. Novo Banco pierde 980 Millones. http://economia.elpais.com/economia/2016/02/24/actualidad/1456333620_900016.html
[4] El Español. El BCE se enfrenta a los fondos de inversión: no más rescates con dinero público. 9 de enero de 2016. http://www.elespanol.com/economia/20160109/93240679_0.html
[5] El Español. 11 de enero de 2016. Javier G. Gorrín. El BCE se enfrenta a los fondos de inversión: no más rescates con dinero público.
http://www.elespanol.com/economia/20160109/93240679_0.html
[6] Financial Times. 30 de marzo de 2016. European Banks: New rules, old problems.
http://www.ft.com/intl/cms/s/0/1ce6818a-f65e-11e5-803c-d27c7117d132.html#axzz44Uf4AvqI

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