Sindicato Ripley negocia colectivamente a pesar de los servicios mínimos

Esta semana se firmó en forma anticipada el convenio colectivo entre Banco Ripley y su sindicato, negociación que se ventiló profusamente en los medios por ser la primera organización sindical del sector financiero que debió sortear los nuevos requerimientos que impone la legislación laboral en materias de negociación colectiva, específicamente, respecto de la solicitud de servicios mínimos entregada por la empresa en caso de huelga. Según la nueva normativa, este aspecto debe estar resuelto antes de entrar en el proceso de negociación. No obstante, la negociación entre el sindicato y la empresa se llevó por un carril separado y llegó a buen puerto, según nos cuenta Dennis Castro, presidente de Sindicato Ripley, obteniendo los trabajadores un 95% de lo solicitado en el petitorio. “Vimos que había buena disposición y se podía avanzar y, como nosotros teníamos nuestro proyecto avanzado, decidimos iniciarla formalmente. Aunque, como se estaba en negociación de servicios mínimos, hubo momentos bastante álgidos, pero se pudo superar y seguimos avanzando”, resume Dennis Castro el proceso de negociación. Cuenta que, para construir la propuesta, la directiva realizó un arduo trabajo recogiendo las inquietudes y necesidades de los trabajadores y trabajadoras asociados al sindicato en las distintas regiones del país, incorporándolas al pliego de peticiones que “estaba bastante aterrizado”, según nos cuenta el dirigente. Finalmente, el acuerdo fue aprobado por la asamblea con el 93% de los votos, contemplando un reajuste de un 3% para las rentas de hasta 640 mil pesos, y de un 2,5% para las rentas de hasta un millón 20 mil pesos. La solicitud original de los trabajadores era un 3,6% parejo para todos. Mientras que los bonos por término de conflicto estuvieron muy cercanos a lo pedido por el sindicato en el petitorio: un millón ochocientos mil pesos para los trabajadores que llevan más de 9 años en la empresa; un millón cuatrocientos mil pesos, para los que llevaban entre 6 a 9 años; los trabajadores con una antigüedad de 3 a 6 años obtendrán un bono de un millón de pesos, mientras que recibirán 550 mil pesos quienes tengan menos de 3 años en la empresa. Pero también hubo “otros beneficios y modernizaciones en el contrato y se escrituraron acuerdos que estaban por fuera del contrato, como el bono de concurrencia”, relata el máximo dirigente sindical. “Se realizó una modernización de nuestro convenio colectivo en cuanto a términos, antes, los beneficios eran para el ‘cónyuge y ahora son para el o la ‘conviviente legal’”, explica Dennis Castro, “también se logró dos días de permiso para los trabajadores en caso de hospitalización de un hijo, y a libre disposición del trabajador o trabajadora. Antes teníamos un día de permiso al año por cambio de casa y logramos dos días cada dos años, porque nadie se cambia todos los años. Two there is nothing like studying student writing and thinking about next https://writemyessay4me.org steps for a writer. Logramos aumentar los días sindicales, ahora tenemos tres días a la semana para todos los dirigentes. Aumentamos el cupo de desvinculaciones, y conseguimos un bono de Semana Santa, entre otros aspectos que benefician a nuestros socios”, señala satisfecho el presidente del Sindicato Nacional de Banco Ripley, que hoy cuanta con 514 socios. La negociación de los Servicios Mínimos

La “negociación previa” de los servicios mínimos alteró los ánimos de los trabajadores  de Banco Ripley y puso en alerta a las organizaciones sindicales del sector, debido a que su resultado dejará establecido el marco en el que se deberán mover las próximas negociaciones, y aunque hayan negociación anticipadamente, no quedó zanjado el conflicto de los servicios mínimos (SSMM) por el recurso legal interpuesto por el sindicato frente a la resolución final del Director Nacional del Trabajo, Christian Melis, quien debía resolver los requerimientos realizados tanto por la empresa como por el sindicato respecto de las resolución de la Dirección Regional del Trabajo que falló estipulando que el sindicato debía disponer, en caso de huelga, de 139 trabajadores para cumplir SSMM. Transcurrido el plazo legal, Christian Melis, bajo esta cantidad a 91 trabajadores, pero pidió otros cargos que no estaban en la anterior resolución, como caja y tesorería para abrir 34 sucursales. El mismo día que se oficializó el convenio colectivo en la Inspección del trabajo se presentó un recurso legal contra la resolución final del Director Nacional del Trabajo por considerar “que no se ajusta a derecho y lesiona el ejercicio del derecho a huelga”. “Nosotros no debiéramos tener ni el más mínimo reemplazo, porque no afectamos ningún aspecto que requiera turnos de emergencia y la resolución de la dirección del Trabajo nos obligaba a abrir 34 sucursales, lo que no aceptaremos por ningún motivo”, sentencia finalmente Castro. .