Empleo en Chile: No todo lo que reluce es oro. Más de 600 mil jóvenes chilenos ni estudian ni trabajan.

Patricio Guzmán S.

Más de 600 mil jóvenes chilenos ni estudian ni trabajan,  este fenómeno se conoce en el mundo como generación Ni Ni.

El lunes 18 de febrero el diario económico Pulso, publicó un amplio reportaje sobre el tema.  Según la CEPAL los jóvenes que no estudian ni trabajan en Chile, representan el  17.1% de los jóvenes hasta 30 años. Con esta cifra, Chile es el país con el mayor porcentaje de jóvenes Ni Ni  de Sudamérica. Tal vez más preocupante es la tendencia al alza que exhibe el problema. El INE reveló que la participación laboral de los jóvenes entre 20 y 24 años bajó a 55.1%, mientras que en 2011 era 57.2%

Estos datos contrastan con las informaciones triunfalistas sobre las caídas del desempleo en el país. Supuestamente ahora estamos en una economía cerca del pleno empleo. Todos los medios de comunicación reprodujeron el 28 de febrero, las informaciones entregadas por el INE.

Así  en su edición digital, la radio Universidad de Chile publicó: “El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó este jueves que la tasa de desempleo del trimestre móvil noviembre-enero alcanzó un seis por ciento, cayendo un 0,1 por ciento respecto del trimestre móvil anterior y un 0,6 en doce meses.

De este modo, la fuerza de trabajo y los ocupados experimentaron alzas del 0,5 y 0,6 por ciento, respectivamente, en relación al periodo anterior.

De acuerdo al organismo estatal, el aumento en la tasa de ocupados fue impulsado por agricultura, debido a la estacionalidad del periodo, y hoteles y restaurantes.

Asimismo, el INE indicó que la caída en la tasa de desocupación en un año se explica por un incremento de dos por ciento de la ocupación, respecto del 1,3 por ciento registrado por la fuerza de trabajo.

En doce meses, la categoría que impulsó el aumento de los ocupados fue asalariados, con un 3,2 por ciento, mientras que los trabajadores por cuenta propia no registraron variación porcentual.

Los sectores que destacaron en el incremento anual de la ocupación fueron Enseñanza, Industria Manufacturera, Construcción y Hoteles y Restaurantes.

En tanto, las caídas más relevantes se observaron en Actividades Inmobiliarias, Empresariales y de Alquiler y Hogares Privados con Servicio Doméstico.”

La aparente contradicción se explica, porque las cifras de desempleo contabilizan solamente aquella parte de la población desempleada, que está buscando empleo, y las estadísticas usan criterios restrictivos. Entre los desocupados, no aparecen aquellos que hacen cualquier cosa para ganar unos pesos, como ponerse a la cola de la Feria para vender algo, trabajar aunque sea una hora en el mes, laborar sin remuneración en algún negocio o emprendimiento familiar para ayuda, etc.

El artículo del diario Pulso menciona algunas características del problema en Chile. Los jóvenes Ni Ni, pertenecen en su gran mayoría al 40% más pobre de la población, en el segmento del 20% más pobre, uno de cada tres jóvenes no estudia ni trabajan, es decir no están trabajando, ni educándose, ni capacitándose.

De acuerdo con un estudio de 2011 del  INJUV (Instituto de la Juventud), “los jóvenes inactivos del primer y segundo quintil de ingreso constituyen un 62.6% de los grupos juveniles inactivos. Dentro de este grupo, es posible señalar que el primer quintil de ingresos, de jóvenes entre 15 a 29 años conforma un 35.3% del total de jóvenes inactivos del país.”

Según la última encuesta CASEN, Las mujeres son más afectadas por el fenómeno Ni Ni y la principal razón por las que las mujeres dejan la educación es por embarazo y maternidad (26.9%), en el caso de los hombres, la principal causa de acuerdo con la encuesta es el desinterés.

Un Millón de Trabajadores sin Contrato de Trabajo.

Otra arista que pone en duda el carácter triunfalista que las autoridades han dado a las bajas cifras de desempleo que habría en el país, es la mala calidad del empleo. Un estudio de la Fundación SOL, dado a conocer recientemente indica que hay un millón de “falsos asalariados” en el país, trabajadores que carecen de contrato laboral. En que la condición de asalariado, se reemplaza por la falacia de un contrato mercantil, entre dos personas independientes, en que no hay derechos laborales,  lo que hay es Derecho Comercial.

Informando sobre esta investigación de fundación SOL, Radio Universidad de Chile indicó que “Para el economista Hernán Frigolet, esta situación es difícil de fiscalizar, de momento en que el propio Estado es un mal ejemplo de contratación: “En general lo que recoge el INE es una situación donde el 25% de los trabajadores asalariados no tendrían contrato u honorarios, una situación que con empleo permanente exige otro tipo de contrato. Es una situación con tejado de vidrio, porque el Estado tiene una calidad de empleador que no es de las mejores, y el sector privado tiene una condición de contratación que no es idónea desde la perspectiva de los trabajadores y su previsión social”.

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